Santa Magdalena de Nagasaki: un ejemplo de fe en tiempos de persecución
- 20 oct 2023
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Nació cerca de Nagasaki, Japón, en 1611. Hija de cristianos martirizados por su fe cuando Magdalena era tan solo una niña, se consagró a Dios guiada por los beatos Francisco de Jesús y Vicente de San Antonio, agustinos recoletos, quienes la recibieron en la Orden como terciaria.
Su llegada al mundo coincidió con el recrudecimiento de las persecuciones hacia los cristianos en tierras niponas. Catorce aƱos antes tendrĆa lugar la brutal tortura, crucifixión y quema de 26 cristianos, entre los que se encontraba San Pablo Miki. Fueron aƱos oscuros donde la Ć©lite gobernante japonesa puso su foco en los kakure kirishitan (cristianos ocultos) con el fin de erradicar la fe católica de sus tierras.
Tras el martirio de sus guĆas espirituales, se retiró a los montes, desde donde ayudaba e instruĆa a las comunidades cristianas bajo amenaza. SerĆa en septiembre de 1634, con Ć”nimo de sostener la fe vacilante de muchos hermanos suyos ante los tormentos de la cruel persecución, se entregó voluntariamente a los jueces, proclamĆ”ndose cristiana.
Iba vestida con el hĆ”bito de terciaria agustina y llevaba libros piadosos para poder meditar en la cĆ”rcel. Fue cruelmente torturada, pero permaneció firme en su fe. Murió tras trece dĆas suspendida por los pies de una horca que se alzaba sobre una fosa, casi hermĆ©ticamente cerrada, hasta que se ahogó con el agua que iba creciendo en el interior del agujero.
TenĆa 23 aƱos.
Santa Magdalena de Nagasaki, virgen y mƔrtir, fue beatificada en 1981 y canonizada por San Juan Pablo II el 18 de octubre de 1987.

